Reestructuración Empresarial
Ofrecemos un asesoramiento integral y personalizado a nuestros clientes, centrado en las siguientes áreas:
- Refinanciación de deuda.
- Reestructuración empresarial.
- Dirección letrada y asesoramiento en procedimientos preconcursales y concursales.
- Elaboración de planes de viabilidad.
- Recuperación de créditos.
- Liquidación de empresas inviables.
Derecho Concursal
Asesoramos y presentamos la solicitud de concurso, acompañando a nuestro cliente durante todo el procedimiento.
- Procedimientos concursales.
- Asesoramiento en fase preconcursal.
- Responsabilidad de administradores.
- Planificación, solicitud y tramitación concurso voluntario.
- Preparación del convenio de acreedores.
- Expedientes de regulación de empleo.
- Asesoramiento en fase de liquidación.
- Insolvencias transfronterizas.
- Estructuración de inversiones en activos y pasivos concursales.
- Procedimiento especial para microempresas.
- Segunda Oportunidad.
Si necesita defender sus intereses como acreedor, nuestra actuación se centra en:
- Protección de créditos.
- Comunicación del crédito y seguimiento del procedimiento concursal.
- Impugnación y reconocimiento de créditos.
- Defensa de los derechos de los acreedores.
- Ejecución de garantías.
- Reconocimiento y ejecución de créditos y garantías extranjeras en procedimientos concursales nacionales.
Conflicto Societario
- Impugnación de acuerdos sociales.
- Reclamaciones de responsabilidad de administradores.
- Reclamaciones de daños derivados de infracciones de derecho de la competencia.
- Procedimientos en materia de competencia desleal.
- Conflictos entre socios.
- Disolución judicial de sociedades.
- Reclamaciones derivadas de contratos mercantiles, en particular de agencia, distribución, concesión, franquicias y transporte de mercancías.
- Acciones de responsabilidad contra los administradores.
Derecho Contractual
- Contratos de construcción, agencia, distribución, concesión y franquicias.
- Arrendamientos urbanos y rústicos.
- Propiedad horizontal.
- Contratos de prestación de servicios.
Asesoramiento Empresarial
Prestamos asesoramiento completo en todos los aspectos legales que puedan surgir en las empresas ya sean pymes o startups:
- Constitución de todo tipo de sociedades.
- Redacción de estatutos sociales.
- Pactos societarios.
- Reestructuraciones Societarias: transformaciones de entidades mercantiles, reestructuraciones de grupos, operaciones de fusión, escisión, etc.
- Disoluciones y liquidaciones de sociedades.
- Acuerdos entre Socios y / o Accionistas.
- Secretaría jurídica societaria.
- Asesoramiento a los consejeros y a los socios en el cumplimiento de la normativa societaria.
- Redacción de las actas de las sesiones del Consejo de Administración y de la Junta. Destacar que la actual normativa obliga a celebrar un mínimo de cuatro reuniones del consejo de administración (una por trimestre).
- Preparación de la documentación social de dichas reuniones (convocatorias, publicaciones, etc.).
Transcripción, conservación y custodia de los Libros de Actas, Libros registro de socios/ de acciones y Libros de contratos con el socio único. - Elevación a públicos de los acuerdos y de su correcta inscripción en el Registro Mercantil.
- Seguimiento Jurídico de la Sociedad (control de vencimiento de cargos, poderes, depósito de las cuentas anuales, etc.). Entre otros:
- Cargos de administradores, control de vigencia y vencimientos.
- Apoderados: Apoderados inscritos en el registro mercantil, con nombramientos, vencimientos y facultades.
- Auditores: Control de nombramientos y vencimientos
- Libros societarios: Control de depósitos.
- Cuentas societarias: Control de depósitos.
- Seguimiento de inscripciones en el registro mercantil.
- Chequeo y revisión de las inscripciones en el registro mercantil de actos societarios.
- Chequeo y revisión de las inscripciones en el registro mercantil de inscripciones solicitadas por terceros.
Mediación Mercantil
Contamos con profesionales inscritos en el Registro Mediadores e Instituciones de Mediación del Ministerio de Justicia.
Ley de Segunda Oportunidad
El mecanismo de la segunda oportunidad es un recurso legal que ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de renegociar o incluso eliminar de forma total o parcial sus deudas cuando no es posible hacer frente a su pago. Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad se puede sobrepasar una mala situación económica provocada por un endeudamiento excesivo, sin descuidar los derechos de cobro de los acreedores.
RESTRUCTURACIÓN EMPRESARIAL
Ofrecemos un asesoramiento integral y personalizado a nuestros clientes, centrado en las siguientes áreas:
- Refinanciación de deuda
- Reestructuración empresarial
- Dirección letrada y asesoramiento en procedimientos preconcursales y concursales
- Elaboración de planes de viabilidad
- Recuperación de créditos
- Liquidación de empresas inviables
DERECHO CONCURSAL
Asesoramos y presentamos la solicitud de concurso, acompañando a nuestro cliente durante todo el procedimiento.
- Procedimientos concursales
- Asesoramiento en fase preconcursal
- Responsabilidad de administradores
- Planificación, solicitud y tramitación concurso voluntario
- Preparación del convenio de acreedores
- Expedientes de regulación de empleo
- Asesoramiento en fase de liquidación
- Insolvencias transfronterizas
- Estructuración de inversiones en activos y pasivos concursales
- Procedimiento especial para microempresas
- Segunda Oportunidad
ASESORAMIENTO PREVIO A UNA SITUACIÓN CONCURSAL
El concurso de acreedores no es siempre la mejor solución. Efectuado el diagnóstico, en ocasiones hay que acometer ciertas actuaciones que permitan salvar la situación, pero siempre dentro de un conjunto de actuaciones rápidas, que de no dar sus frutos desembocarían en el concurso de acreedores. Nos referimos a acciones como
- Reestructuración de la deuda
- Racionalización laboral
- Venta de activos o escisión de ramas de actividad
- Negociación de la financiación
- Realización y negociación de convenios extraconcursales.
ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS EN CRISIS EN SITUACIÓN CONCURSAL
El desconocimiento del entorno legal hace necesario que verdaderos especialistas asuman funciones gestoras durante el proceso concursal propiamente dicho, asegurando que los órganos de administración actúan de la forma más adecuada en cada momento.
FINANCIACIÓN DEL PROCESO CONCURSAL
Los errores más comunes de todo empresario en crisis son dos:
- No reconocer su situación, o hacerlo muy tarde.
- Aportar nuevos recursos y garantías financieras a la empresa en una huida hacia delante, sin una clara dirección.
Ello no conduce más que a alargar la crisis, arruinar al empresario e impedir el futuro reflotamiento de la empresa. El empresario se pone la soga al cuello a sí mismo.
Toda empresa debe ser rentable y financiarse por sí misma. De otro modo vale más apartarse de ella. Los empresarios de mayor éxito lo son tanto por detectar las actividades en las que merece la pena invertir, como por detectar cuando retirarse.
NEGOCIACIÓN CON ACREEDORES. MEDIACIÓN
La negociación con los acreedores, en especial con grupos bancarios, se demuestra como un horizonte deseado, raramente culminado. Varias son las circunstancias que lo promueven, pero la más habitual es la falta de mediadores profesionales entre entidades financieras y deudor.
Salvo contadas excepciones ello se traduce en el fracaso de la negociación y la pérdida de varios meses precisos, terminando el proceso con la presentación del concurso de acreedores.
La sociedad pone a su deposición la experiencia para la mediación como independiente facilitando la obtención de un acuerdo que permita evitar el concurso de acreedores con todas sus negativas consecuencias.
PLAN DE RECONDUCCIÓN, VIABILIDAD
Tras el diagnóstico es preciso elaborar un plan de reconducción, incluyendo un plan de viabilidad, estableciendo las estrategias sectoriales, y alternativas, que permitan superar la situación. Con carácter preferente nos orientamos hacia soluciones no concursales, quedando el procedimiento concursal como último recurso y sólo cuando las circunstancias del caso lo hagan inevitable.
La experiencia acumulada por los miembros y colaboradores del despacho nos brinda la posibilidad de aportar un conocimiento amplio de sectores empresariales, industriales y comerciales para llevar a cabo la definición e implantación de planes de reconducción de empresas en crisis.
EJECUCIÓN DEL PLAN DE RECONDUCCIÓN
Definido el camino a seguir en la fase anterior, éste debe ser implementado. Para ello CM está en las mejores condiciones para ejecutarlo o controlar su desarrollo, asesorando en cada momento a los administradores y adaptando el plan a las características y evolución del caso. Para ello se constituirá un “Gabinete de Crisis” formado por una reducida y bien elegida representación de directivos de la empresa, asesoría jurídica y algunos de nuestros profesionales con el objetivo de coordinar y controlar el proceso. Cada caso, cada crisis, es único y la solución debe adaptarse al problema.
GESTIÓN DE EMPRESAS EN CRISIS EN SITUACIÓN CONCURSAL
El concurso de acreedores no es más que uno de los estados posibles de la empresa en crisis. Uno de los problemas tradicionales de la gestión de la crisis empresarial – y más en situación concursal – es el total desconocimiento de sus directivos de la naturaleza extraordinaria de la situación, del entorno en que se desenvuelve y de los enfoques extraordinarios para superarla, determinando su incapacidad para gestionarla. Podemos decir que “sólo un bombero preparado es capaz de apagar un incendio”. La crisis empresarial es tarea de especialistas que han de trabajar en estrecha colaboración con la dirección de la empresa. Por ello se creará el “Gabinete de Crisis” mencionado en el punto anterior.
SERVICIOS DE CONSULTORÍA
- Valoraciones de inventarios y optimización de stocks
- Mantenimiento y mejora de sistemas de la calidad
- Análisis económico-financiero
- Mejoras de procedimientos de control administrativos y contables
- Control presupuestario y planes de reducción de costes
- Informes y Proyectos
- Estudios de Viabilidad
- Evaluación de Proyectos
- Expedientes de subvención
- Economía Forense
- Arbitrajes
- Informes periciales
El concurso de acreedores no es siempre la mejor solución. Efectuado el diagnóstico, en ocasiones hay que acometer ciertas actuaciones que permitan salvar la situación, pero siempre dentro de un conjunto de actuaciones rápidas, que de no dar sus frutos desembocarían en el concurso de acreedores. Nos referimos a acciones como
- Reestructuración de la deuda
- Racionalización laboral
- Venta de activos o escisión de ramas de actividad
- Negociación de la financiación
- Realización y negociación de convenios extraconcursales.
El desconocimiento del entorno legal hace necesario que verdaderos especialistas asuman funciones gestoras durante el proceso concursal propiamente dicho, asegurando que los órganos de administración actúan de la forma más adecuada en cada momento.
Los errores más comunes de todo empresario en crisis son dos:
- No reconocer su situación, o hacerlo muy tarde.
- Aportar nuevos recursos y garantías financieras a la empresa en una huida hacia delante, sin una clara dirección.
Ello no conduce más que a alargar la crisis, arruinar al empresario e impedir el futuro reflotamiento de la empresa. El empresario se pone la soga al cuello a sí mismo.
Toda empresa debe ser rentable y financiarse por sí misma. De otro modo vale más apartarse de ella. Los empresarios de mayor éxito lo son tanto por detectar las actividades en las que merece la pena invertir, como por detectar cuando retirarse.
La negociación con los acreedores, en especial con grupos bancarios, se demuestra como un horizonte deseado, raramente culminado. Varias son las circunstancias que lo promueven, pero la más habitual es la falta de mediadores profesionales entre entidades financieras y deudor.
Salvo contadas excepciones ello se traduce en el fracaso de la negociación y la pérdida de varios meses precisos, terminando el proceso con la presentación del concurso de acreedores.
La sociedad pone a su deposición la experiencia para la mediación como independiente facilitando la obtención de un acuerdo que permita evitar el concurso de acreedores con todas sus negativas consecuencias.
Tras el diagnóstico es preciso elaborar un plan de reconducción, incluyendo un plan de viabilidad, estableciendo las estrategias sectoriales, y alternativas, que permitan superar la situación. Con carácter preferente nos orientamos hacia soluciones no concursales, quedando el procedimiento concursal como último recurso y sólo cuando las circunstancias del caso lo hagan inevitable.
La experiencia acumulada por los miembros y colaboradores del despacho nos brinda la posibilidad de aportar un conocimiento amplio de sectores empresariales, industriales y comerciales para llevar a cabo la definición e implantación de planes de reconducción de empresas en crisis.
Definido el camino a seguir en la fase anterior, éste debe ser implementado. Para ello CM está en las mejores condiciones para ejecutarlo o controlar su desarrollo, asesorando en cada momento a los administradores y adaptando el plan a las características y evolución del caso. Para ello se constituirá un “Gabinete de Crisis” formado por una reducida y bien elegida representación de directivos de la empresa, asesoría jurídica y algunos de nuestros profesionales con el objetivo de coordinar y controlar el proceso. Cada caso, cada crisis, es único y la solución debe adaptarse al problema.
El concurso de acreedores no es más que uno de los estados posibles de la empresa en crisis. Uno de los problemas tradicionales de la gestión de la crisis empresarial – y más en situación concursal – es el total desconocimiento de sus directivos de la naturaleza extraordinaria de la situación, del entorno en que se desenvuelve y de los enfoques extraordinarios para superarla, determinando su incapacidad para gestionarla. Podemos decir que “sólo un bombero preparado es capaz de apagar un incendio”. La crisis empresarial es tarea de especialistas que han de trabajar en estrecha colaboración con la dirección de la empresa. Por ello se creará el “Gabinete de Crisis” mencionado en el punto anterior.
- Auditoría de cuentas anuales
- Informes especiales
- Valoraciones de empresas
- Revisiones limitadas de contabilidades en situaciones conflictivas
- Auditoría interna y revisiones de control interno
- Administración concursal
Nuestros objetivos en el campo de los servicios de concultoríase concretan en un servicio personalizado y acorde con las necesidades de nuestro cliente, buscando las soluciones apropiadas y efectivas.
- Valoraciones de inventarios y optimización de stocks
- Mantenimiento y mejora de sistemas de la calidad
- Análisis económico-financiero
- Mejoras de procedimientos de control administrativos y contables
- Control presupuestario y planes de reducción de costes
- Informes y Proyectos
- Estudios de Viabilidad
- Evaluación de Proyectos
- Expedientes de subvención
- Economía Forense
- Arbitrajes
- Informes periciales

Ley de Segunda Oportunidad
El mecanismo de la segunda oportunidad es un recurso legal que ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de renegociar o incluso eliminar de forma total o parcial sus deudas cuando no es posible hacer frente a su pago. Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad se puede sobrepasar una mala situación económica provocada por un endeudamiento excesivo, sin descuidar los derechos de cobro de los acreedores.

El mecanismo de la segunda oportunidad es un recurso legal que ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de renegociar o incluso eliminar de forma total o parcial sus deudas cuando no es posible hacer frente a su pago. Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad se puede sobrepasar una mala situación económica provocada por un endeudamiento excesivo, sin descuidar los derechos de cobro de los acreedores.

El mecanismo de la segunda oportunidad es un recurso legal que ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de renegociar o incluso eliminar de forma total o parcial sus deudas cuando no es posible hacer frente a su pago. Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad se puede sobrepasar una mala situación económica provocada por un endeudamiento excesivo, sin descuidar los derechos de cobro de los acreedores.